Estructura Pedagógica

Estructura Pedagógica

El Programa de Formación Complementaria visualiza el currículo a partir del modelo pedagógico constructivista social, asumido por la Escuela Normal, los avances planteados en el ámbito educativo por la Ley General de Educación (Ley 115 de 1994), los enunciados de la UNESCO sobre la Educación para el siglo XXI, las reflexiones sobre multidimensionalidad, interdisciplinariedad, competencias (saber conocer, hacer, ser y convivir) y pensamiento complejo, realizadas por autores como Morín E, Tobón Tobón S, Maturana H, Barrantes E, Gadamer H, Berstein B, entre otros, que cobran visibilidad en la actualidad; los cuales, además de perfilar una formación integral en los diferentes niveles educativos, procuran transformar en las prácticas educativas los diversos procesos de aprendizaje con la inclusión y apropiación del trabajo interdisciplinario, cooperativo y las estrategias pedagógicas innovadoras- incluyentes- de reconocimiento y participativas.

El Programa de Formación Complementaria, ha dimensionado y trazado una ruta para alcanzar los cambios y transformaciones que exige el proceso de enseñanza/aprendizaje/evaluación, tomando como puntos de referencia, las directrices emitidas por el Ministerio de Educación Nacional con relación a revisión, reflexión y resignificación de los planes y programas de estudio y las condiciones que plantea Morín (2005, p. 32) para alcanzar un plan de estudios integrado, holístico, investigativo y propositivo, entre las cuales se encuentran:

    • Marco Legal.
    • Marco ideológico.
    • Marco psicopedagógico, que considera las bases psicológicas y pedagógicas que fundamentan los planes y programas de estudio.
    • La constitución de perfiles de egreso, importantes para determinar la vigencia, o emergencia, de la práctica profesional que requiere el futuro maestro.
    • Relación entre teoría y la práctica.
    • La formación de un docente investigador con una visión y una postura dialéctica en cuanto a la creación y recreación del saber y conocimiento
    • Posibilidad que el maestro y estudiante normalista confronten varias teorías y recuperen aquellas que expliquen y den un conocimiento de la realidad educativa local y nacional.
    • Postura objetiva y científica de la educación, para conformar una práctica docente alternativa.

Con la presencia de estos sustentos teóricos en el currículo, la formación ofrecida por el Programa de Formación Complementaria, está respondiendo al fortalecimiento del futuro profesional de la educación para el siglo XXI, tanto en su ser personal y social, como en sus competencias básicas, laborales y genéricas que son ineludibles en su vida cotidiana y profesional

El currículo y plan de estudios del programa de formación complementaria, se sustentan teóricamente en cuatro principios pedagógicos, definidos en el decreto 4790 del 14 de diciembre de 2008:

1. EDUCABILIDAD.
Inherente al ser humano, se ocupa de atender el proceso de desarrollo personal y cultural, así como de sus posibilidades de formación y aprendizaje. Éste principio está sustentado por algunas posturas y elementos básicos de desarrollo del enfoque humanístico, porqué apoya la educación para y desde la libertad, las estructuras biosíquicas y socioculturales del ser humano y, las condiciones históricas de las personas en un tiempo y espacio determinado. Además se complementa con enfoques teóricos (multidimensionalidad, derechos, deberes y posibilidades de formación/ aprendizaje) que van a ayudar a definir el significado y la finalidad de la formación, la enseñanza, aprendizaje y evaluación.

2. ENSEÑABILIDAD.
Está referida a una característica de los conocimientos producidos por la humanidad y se sistematizan en saberes, experiencias, ciencias y disciplinas, a partir de sus dimensiones históricas, epistemológicas, sociales y culturales, que van a permitir la transformación en contenidos y estrategias formativas, en virtud del contexto cognitivo, valorativo y social del estudiante.

La formación complementaria busca garantizar que el formador- docente este en la capacidad de imaginar, recrear, diseñar y desarrollar propuestas curriculares pertinentes para la educación preescolar y básica primaria.

3. PEDAGOGÍA.
Entendida como la reflexión del quehacer diario del maestro a partir de acciones pedagógicas que favorezcan el desarrollo equilibrado y armónico de las habilidades de los educandos.

Este principio aparece en la construcción del plan de estudios desde la aproximación, consultas, análisis y reflexiones de referentes teóricos de las pedagogías general y social, con la finalidad de mostrar y sustentar coherencia entre la teoría y práctica, puesto que los dos tipos de pedagogías propenden por la interacción e inclusión de elementos como el ambiente, el contexto, la situación, nivel de aprendizaje, entre otros; pero es la pedagogía social la que va más allá y considera que en el proceso de enseñanza/aprendizaje se deben tener en cuenta los factores que circundan y afectan esta dinámica, como lo sustenta Natorp (1913,p. 106) al decir que la pedagogía “hay que verla como la comprensión concreta del problema de la pedagogía en general y en particular de la pedagogía de la voluntad. Considerar la educación de un modo meramente individual es una abstracción que tiene valor limitado, pero que en definitiva, tiene que ser superado” por lo tanto los fenómenos sociales, económicos, culturales, épocas, necesidades de los educandos- familias-comunidad, crisis, entre otros, son factores que influyen, afectan, y están presentes en el proceso de aprendizaje.

4. LOS CONTEXTOS.
Se entiende por contexto el lugar, espacio y tiempo determinado en el cual se origina la comunicación y el tejido de relaciones sociales, económicas, políticas y culturales. Es así, que se identifican variedad de contextos, desde lo histórico, ambiental, social, político, comunicacional, educativo, tecnológico, lingüístico, económico, cultural, regional, disciplinar, entre otros. Sin embargo lo más significativo y representativo de esta gama y trama, es que en todos ellos se encuentran implícitos los seres humanos, condición necesaria para que estos contextos se manifiesten y cobren visibilidad desde las relaciones, dinámicas y proposiciones generadas en y desde la cotidianidad.

El enfoque socio formativo complejo busca articular en la educación, las experiencias sociales, comunitarias, económicas, políticas, religiosas, deportivas, ambientales y artísticas, con la interacciones y sentidos que las personas imprimen en el mundo de la vida.

Desde esta perspectiva, a los sujetos de formación se los perfila a partir de la integración y multidimensionalidad de las dinámicas personales y sociales; por ello la formación desde la articulación y reconocimiento de procesos individuales, socio históricos, culturales, y contextuales, busca forjar como lo plantea Tobón (2008) “seres humanos integrales con un claro proyecto ético de vida y espíritu emprendedor global, lo cual se debe reflejar en poseer las competencias necesarias para la realización personal, el afianzamiento del tejido social y el desempeño profesional-empresarial considerando el desarrollo sostenible y el cuidado del ambiente ecológico”.

Para orientar la formación de los Normalistas Superiores desde el pensamiento complejo, necesidades del contexto y requerimientos del maestro para y del siglo XXI, se retoma los principios metodológicos de las estrategias pedagógicas de la Investigación Acción Participativa (IAP), enseñanza problémica o problematizadora y trabajo cooperativo, que sustentan de manera explícita, partir de las experiencias, saberes y aprendizajes individuales y previos, para llegar a la construcción de un aprendizaje colectivo- cooperativo, que involucre los avances de la comunidad y sociedad. Jacques Delors (1998) cuando afirma en su documento “La educación encierra un tesoro”, sostiene que a la educación le corresponde estructurarse en torno a cuatro aprendizajes fundamentales, que en el transcurso de la vida serán para cada persona, en cierto sentido, los pilares del saber y conocimiento.

  • Aprender a conocer, es decir, adquirir los instrumentos de la comprensión
  • Aprender a hacer, para poder influir sobre el propio entorno
  • Aprender a vivir juntos, para participar y cooperar con los demás en todas las actividades humanas
  • Aprender a ser, un proceso fundamental que recoge elementos de los tres Anteriores.

Por supuesto que estas cuatro vías del saber convergen y se complementan entre sí, ya que hay entre ellas múltiples puntos de contacto, coincidencia e intercambio.

El programa de formación complementaria de la Escuela Normal Superior de Pasto, en el año 2009 llevó a cabo, la revisión, valoración y resignificación del plan de estudios. Tomando como punto de partida los referentes teóricos y su relación con la práctica pedagógica, con la finalidad de articular, definir y concretar, un plan de estudios que responda a las exigencias y sugerencias de la normatividad educativa emitida por el MEN, necesidades, demandas y perspectivas de los/as estudiantes que continúan o ingresan a la formación normalista, de la sociedad del contexto próximo y nacional que esperan que sus niños/as sean atendidos/as y formados/as por docentes con cualidades y calidades humanas, íntegros/as, idóneos/as, responsables, competentes y comprometidos/as con su labor profesional.

Es así, que el producto obtenido desde su concepción y propósito, reúne las voces e intereses de estudiantes, docentes, coordinación, rectoría y personal de asesoramiento externo; que en colectivo y mediante un trabajo cooperativo e interdisciplinario, aunaron esfuerzos para que la ruta pedagógica del programa se aproximara a la realidad y apremios educativos.

En éste proceso de interacción y producción, se consideró que la conexión y concordancia del programa con los diferentes niveles educativos de la ENSP, se encontraban y complementaban en los principios del componente pedagógico sustentados en el PEI, por ende, el modelo constructivista social, el enfoque de pensamiento complejo y el sistema de evaluación/valoración (con algunas particularidades en el programa) se difunden por el recinto institucional.

Además se contempló y se tuvo en cuenta las producciones teóricas y experiencias pedagógicas, que se han venido y aún se están gestando a nivel latinoamericano y mundial en el campo educativo; por ejemplo: el currículo pertinente, flexibilidad en tiempos y espacios, estrategias pedagógicas innovadoras, ambientes de aprendizaje, campos de acción y presencia de la pedagogía general y social, reconocimiento y formación desde la diversidad multi cultural, atención a población con necesidades especiales y competencias educativas.

Con respecto a las competencias para el sector educativo, el plan de estudios del programa de formación complementaria, se estructura y fundamenta desde las concepciones emitidas por Sergio Tobón, quien sostiene, que el siglo XXI debe ser vivido por seres humanos con calidades y cualidades humanas- técnicas y profesionales; que puedan sortear en su vida diaria, situaciones de incertidumbre, caos y desorden, con alternativas y propuestas acordes al momento y evento suscitado. Que estén dispuestos/as a trabajar en colectivo, en pro del bienestar social, altruistas y con el interés innato de estar indagando e investigando sobre los avatares de la vida cotidiana, científica y tecnológica.

Para alcanzar estos ideales y traerlos al mundo de la vida, en el proceso de formación de los/as educandos/as, se ha estipulado un formato de plan de estudios contextualizado, integral, interdisciplinario, problematizador y por competencias, que posibilite el crecimiento humano y la formación profesional motivadora desde y para los/as estudiantes.