A lo largo de la historia de la humanidad, la enseñanza y el aprendizaje han estado siempre unidos de la mano, no obstante en el trasegar de la vida, es sin duda el maestro la persona que va cimentando las bases de la sociedad. La paciencia, la dedicación, la tolerancia y el cariño por los estudiantes son tan solo algunas de las cualidades que hacen del maestro un verdadero líder, un gestor y sobre todo un formador de los hombres y mujeres que serán el futuro de un mundo anhelante de paz, reconciliación y amor.