La Fundación Nacional Batuta está presente en cada rincón de Colombia ofreciendo una atención especial en cuanto a la formación musical, pero también respecto al acompañamiento psicosocial, de los niños y las niñas dentro de las Instituciones Educativas.

De esta forma, en la ciudad de pasto también existen centros en donde Batuta ha implementado sus estrategias y programas de formación musical. Este es el caso del grupo Urcunina que beneficia el sector de la comuna 6 o los profesionales ubicados en la Institución Artemio Mendoza Carvajal, que beneficia un sin número de niños y niñas.

Esta iniciativa insiste en trabajar con niños y niñas que hayan tenido alguna dificultad familiar o social como: maltrato, abandono o afines para que por medio de la música y el arte se potencialicen las opciones de inclusión y la sana convivencia, teniendo en cuenta que la música es un regalo maravilloso para los más jóvenes, debido a que mejora comportamientos no adecuados, disciplina y bajos rendimientos, ya que el cerebro se alimenta de las notas musicales, teniendo en cuenta que los instrumentos elegidos por la iniciativa manejan unos decibeles especiales, que le permiten a quienes los interpretan estar más atentos, relajados y concentrados.

Por otra parte y además de la formación musical, hace tres años el programa incluyo el trabajo de los profesionales en inclusión social. De esta forma también se desarrollan actividades como: talleres con madres y padres de familia, talleres para los niños, visitas domiciliarias, actividades de lecturas y actividades afines incluidas en el programa “leer es mi cuento”.

Además de esto, en muchas instituciones educativas también se atienden población en situaciones de discapacidad, brindándoles la posibilidad de instruirse y de capacitarse en cuanto al dominio de los instrumentos musicales, como también de terapias que mejoran la calidad de vida de los niños y las niñas.

La fundación facilita los instrumentos musicales comprendidos en percusión costeña, Flautas, zampoñas entre otros, teniendo en cuenta que las pistas con la que se instruye a los niños y las niñas, se elige desde Bogotá teniendo en cuenta valores importantes como el regionalismo, la cultura y la generación de nuevos conocimientos.

Por: Claudia Coral – Sistema Tecnológico